Formación

 

La formación encuentra su fundamento en el designio del Padre que, por el Espíritu, quiere hacernos “conformes a la imagen de su Hijo para que Él sea el primogénito entre muchos hermanos”.

“En nuestra vida de Hijas de María Auxiliadora la formación asume las características de la específica experiencia de Espíritu Santo que nos han transmitido Don Bosco y la Madre Mazzarello y que nosotras personal y comunitariamente tenemos el deber de vivir y desarrollar, en sintonía con el cuerpo de Cristo que crece continuamente” (C 77). El Instituto confía la animación de este proceso al ámbito de la formación.